Poco después de que Portillo pusiera el 1-0
para Alem, desde la popular del León invadieron el sector de la platea y
también la entrada de Mariano Acosta; buscando llegar hasta la delegación
visitante para cobrarse revancha de una herida que sigue abierta. Piedrazos,
destrozos varios, autos rotos, un patrullero incendiado y varios heridos fue el
saldo de una tarde de terror. Un operativo perdido y desbordado, más el
sinsentido de hinchas que, enceguecidos, perjudicaron a su propio club.
ITUZAINGÓ 0 - ALEM 1 (Suspendido a los 36' st.)
Ituzaingó (3-4-1-2): Lescano; Dallera, Presentado, Espinoza; Vallejos, Ibáñez, Bevcar, Zampini; Vigna; Messina y Buono.
Suplentes: Ferreiro, Kevin Escobar, Ramos, Pastrana y Vicario.
DT: Damián Troncoso.
Cambios: 31' st. Gelpi por Espinoza.
33' st. Oroná por Messina.
Amonestado: Ibáñez (llegó a la quinta).
Alem (4-3-1-2): Marcos Fernández; Borges, Randazzo, Roberto Páez, Ismael Rodríguez; Paulerena, Di Toro, Cristeff; Gnocchi; Emanuel González y Ángel Ríos.
Suplentes: Nicolás Flores, Walckzuk, Carlos Loto, Leandro Fernández y Omar Páez.
DT: Carlos Cordone-Ariel Ercoli.
Cambios: 12' st. Mazzuchín por Cristeff.
28' st. Portillo por González.
Amonestados: Borges y Ríos.
Gol: 29' st. Maximiliano Portillo (Alem).
Cancha: Ituzaingó (mala).
Árbitro: Juan Pafundi (mal).
Iban 29' del segundo tiempo, el recien ingresado Portillo puso el 1-0 aprovechando su soledad al recibir en el borde del área grande. Pocos minutos después, la locura. Hinchas que invadieron la platea, que intentaron sin éxito pasar el portón que daba a la zona de vestuarios. Que dieron la vuelta e ingresaron por MarianoAcosta, y al no poder dar alcance al sector del buffet donde estaban los 20 de Alem, terminaron cruzandose con la policia. Desbordado, el operativo gastó sus balas y fue retrocediendo ante un grupo importante de sacados en pie de guerra.
Con pocos minutos para escapar, parte de la delegación visitante subió al micro y el resto se quedo junto a los jugadores en vestuarios. Apedreado desde todos los costados y con su conductor herido por las piedras que volaban, el micro se fue como pudo. Los que se quedaron pudieron salir rumbo a Rodríguez varias horas después escoltados por varios patrulleros.
La escena en las inmediaciones mostraba proyectiles volar, las balas de Infantería (hasta que se acabaron y propiciaron su retirada), varios heridos de ambos lados, destrozos y el toque final, un patrullero prendido fuego en plena calle Pacheco.

Al operativo le quedó grande el evento, mucha gente buscando venganza para pocos y desorientados efectivos. La parcialidad del Lechero que también en su sector rompió vidrios en el lugar que se les dió encima del buffet y cuyo festejo terminó de encender la mecha. Pero asi como tantas veces la gente puso la cara, fue quien más sumó en tiempos magros, esta vez la inconciencia se apoderó de varios. El fallecimiento del Tuerca Villalba sigue latente y es algo que nunca se olvidará. Pero desde ningún punto de vista se puede aprobar, ni justificar una actitud que pone a todos a la misma altura, que los rebaja al mismo nivel con los que comenzaron esta rivalidad. La locura absoluta, destruyendo el club del cual se es hincha. Ituzaingó ante estos hechos quedó mal herido. En lo deportivo-económico con un estadio que será duramente sancionado, que habrá que reparar, se tendrá que buscar una cancha para hacer de local (con todos los gastos que esto acarreará), con un público que quién sabe cuándo podrá volver a ver a su equipo. Y este será un antecedente que tendrá que bancar el club a futuro, cuando se logre volver a hacer de local con normalidad (veremos dentro de cuanto tiempo), cualquier partido con un mínimo riesgo desde la visión del comisario de turno será trasladado, mudado, reprogramado, restringido para los hinchas, y poco se podrá hacer, si nos manejamos de esta forma.