Ituzaingó por fín pudo cantar victoria en el campeonato. Venció al Mate con un gol notable de Seba Benítez, que fue fundamental para romper la paridad que reinaba en el trámite. En la parte final Leandro Nuñéz expulsó a Ríos y Mantovani (además de Centurión en la visita), por lo que el Verde terminó con nueve hombres e insólitamente sin delanteros en cancha. El León aguantó la ventaja y pudo darle una alegría a su gente.
Fecha 6 Jugado el 25 de septiembre de 2011 ITUZAINGÓ 1 - ARG. DE QUILMES 0 Ituzaingó(4-4-2): Velázquez; Vallejos, Mantovani, Couceiro, Jorge Benítez; Dallera, Ariel Fernández, Ibáñez, Zampini; Sebastian Benítez y Costa Repetto.
Suplentes: Daniel Ratón, Mosman, Maluenda, Gonzalo Oscar.
DT: Víctor Benítez.
Cambios: 16' st. Di Cicco por Ariel Fernández.
30' st. Ríos por Costa Repetto.
35' st. Gutiérrez por Sebastian Benítez.
Amonestados: Jorge Benítez, Ariel Fernández, Ibáñez, Zampini.
Expulsados: 31' st. Ríos.
33' st. Mantovani.
Arg. de Quilmes(4-3-3): Paz; Juan Pablo Pérez, Islas, Ledesma, Grunevald; Tello, Bevcar, Emanuel Ibáñez, Centurión, Buono y Leguiza.
Suplentes: Leguizamón, Ricci, Matías Fernández, Guillermo Rodríguez.
DT: Fernando Rizzo.
Cambios: 17' st. Juan Kevin por Bevcar.
17' st. Vivanco por Buono.
35' st. Goitea por Juan Pablo Pérez.
Amonestados: Islas, Ledesma, Buono, Leguiza y Juan Pablo Pérez.
Expulsado: 33' st. Centurión.
Gol: 7 st. Sebastian Benítez (Ituzaingó).
Árbitro: Leandro Nuñez (mal).
Cancha: Ituzaingó (mala).

El León sigue vivo, mostró las garras en un partido muy complicado, al que había llegado en una situación mala, último en la tabla y con ausencias por lesiones y suspendidos. Por eso Velázquez ocupó el arco luego de la expulsión de Ferreiro, Mantovani reemplazó al Piojo Páez (golpe en el empeine) en la defensa y se armó un mediocampo prácticamente nuevo, con las vueltas de Dallera, Zampini y el Pini Fernández. En el primer tiempo no se notaron diferencias entre uno y otro, el Mate buscó complicar con su poderoso juego aéreo, pero salvó por algún centro cerrado, no pudo lastimar a una defensa que mejoró con respecto a su visita a Cañuelas. Para esto también fue fundamental la tarea de Mantovani, haciendo pasar casi desapercibido a Lucas Buono. El Verde por su parte seguía haciendo notar su falta de creación en ataque, el Pini Fernández no logró ser el enlace del equipo, dejando a Zampini y a Seba Benítez como los únicos que inquietaban. Justamente el delantero, tras un desborde por derecha, habilitó al Pato Costa Repetto, que definió con poca fuerza a manos de Claudio Paz.

En la segunda mitad la visita casi golpea de entrada, cuando un derechazo de Cristian Tello por poco se mete en el ángulo. Ituzaingó respondió rápido, un despeje largo desde el fondo contó con la complicidad de la defensa del Mate, Ledesma resbaló y después Seba Benítez hizo una diagonal fenomenal, clavandola de zurda contra un palo. Un gol totalmente abstracto, dentro de un partido luchado y con poca claridad. Rizzo empezó a mover el banco, queriendo empujar al León contra su arco. Uno de los ingresados, Goitea, lo tuvo de cabeza, pero Mantovani salvó en la línea. El Cordobés Benítez buscó renovar el aire en ataque, sacando a Costa Repetto (nuevamente de floja tarde) y poniendo a Ángel Ríos. La Pantera no llegó a tocar la pelota, en la primera acción en la que intervino, forcejeó con un rival y (por impotencia?) terminó pegándole una patada, cuando la pelota ya estaba lejos. Para colmo, a la expulsión de Ríos se le sumo más tarde la de Mantovani y la de Centurión en el Mate, tras un entredicho en la mitad de la cancha. Di Cicco ya había entrado por el Pini Fernández y el último cambio fue sorpresivo, no por la inclusión de Ricardo Gutiérrez, si no por la salida de Seba Benítez, dejando al equipo sin delanteros en cancha. Esto le dio aún más dramatismo al partido, el Mate se adelantó y pobló de gente el área del Verde. Ituzaingó recuperaba, pero no tenía opción de pase más allá de sus volantes, por lo que cada despeje volvía casi de inmediato. Para el final Leguiza tuvo chances clarísimas para convertir, primero rematando por encima del travesaño, y luego perdiéndoselo mano a mano con Velázquez, en lo que fue la atajada del partido.
El León se sacó de encima un peso grande, ganó y alejó algunos fantasmas. Ahora tendrá que revalidarlo para empezar a ser protagonista en el torneo.
Por Julio Godoy.
Fotos: Gustavo Chamorro.