El León cayó como local ante el Lobo rojo, en lo que fue el debut al frente del equipo del Colorado Diez. El Verde arrancó motivado, pero luego se desinfló y cayó en falencias y errores repetidos. La sequía goleadora que parece no tener fin, sumado a las desatenciones en defensa, hicieron que Ituzaingó se quedara con las manos vacías nuevamente.

Fecha 10
Jugado el sábado 29 de octubre de 2011
ITUZAINGÓ 0 - JUVENTUD UNIDA 1
Ituzaingó (4-3-1-2): Ferreiro; Couceiro, Páez, Mantovani, Vallejos; Mosman, Ibáñez, Zampini; Trovato; Sebastián Benítez y Costa Repetto.
Suplentes: Velázquez, Matias Albano, Di Cicco, Gutiérrez, Oscar y Vidal.
DT: Osvaldo Diez.
Cambio: 17' st. Palavecino por Trovato.
Amonestados: Mantovani, Couceiro y Costa Repetto.
Juventud Unida (3-4-1-2): Leandro García; Leonardo González, Torresán, Barba; Firpo, Gordillo, Carrizo, Daniel Infran; Carballo; Bascuñan y Maciel.
Suplentes: Amarillo, Silvio Lastra, Ungaro y Garayo.
DT: Carlos Medina.
Cambios: st. Vega por Torresán.
27' st. Pastrana por Bascuñan.
47' st. Escayola por Maciel.
Amonestados: Barba y Maciel.
Expulsado: 44' st. Infrán (Juventud Unida).
Gol: 33' st. Firpo (Juventud Unida).
Árbitro: Damián Rubino (regular).
Cancha: Ituzaingó (buena).

Ni el inicio de una nueva etapa con la llegada de Osvaldo Diez, logró abstraer a este equipo del profundo trance en el cual está metido. Las energías renovadas estuvieron en el inicio, el Verde arrancó revitalizado. La primera media hora fue auspiciosa, aprovechando que la visita le cedía las riendas del partido. A pesar de esto Juventud avisó primero, cuando Maciel quedó mano a mano con Ferreiro. El delantero fue desestabilizado por Páez y la jugada quedó en la nada gracias a que el árbitro Rubino obvió el penal cometido por el Piojo. En la otra vereda, Trovato habilitó por izquierda al Pato Costa, que definió de derecha a manos del arquero. Ituzaingó disponía de la pelota y llegaba hasta orillas del área, lugar donde se diluía, pero lenta y progresivamente se acercaba a fuerza córners y tiros libres. Las situaciones empezaron a aparecer, aunque la falta de puntería se hizo presente una vez más. En una contra Mosman quedó de cara al uno visitante, su tiro se fue ancho y Seba Benítez, apareciendo por el segundo palo, no llegó a empujarla. Justamente Seba tendría dos chances inmejorables para redimirse. Una jugada preparada a partir de un tiro de esquina lo dejó sólo de frente al arco, sin embargo el delantero no agarró bien la pelota y la tiró muy por arriba. Después Mosman bajó de cabeza un centro y a Seba volvió a escapársele la oportunidad por centímetros. El León dejó pasar su mejor momento en el partido, ya que el resto de la primera etapa se perdió en la intrascendencia.

La segunda parte arrancó como había terminado la anterior. El Verde se pinchó, perdió la chispa inicial y ya no encontraba la forma de desnivelar. Juventud casi lo tuvo, pero Maciel se lo perdió, al no lograr a conectar un buen centro rasante de Firpo. El Colorado Diez buscó sacar al equipo del letargo y mandó a la cancha a Palavecino. El enganche se pudo combinar en cuentagotas con Benítez, Zampini y Costra Repetto, razones por las que Ituzaingó no logró ni claridad y ni profundidad. Y mientras se seguía peleando contra propias falencias en ataque, Juventud Unida lastimó, increíblemente, a partir de un saque lateral. El envío insólitamente no pudo ser rechazado en el primer palo, dándole la oportunidad a Firpo para que, de cabeza, convirtiera tras tomar a contra pierna a Ferreiro. Los jugadores del León se miraban entre sí, no entendiendo un gol que no se vio venir, pero que fue propiciado por una desatención que iba a ser costosa. El Verde empujó en los minutos finales. Con mucha fortuna para el visitante, un centro envenenado terminó pegándole en la rodilla al arquero García, después a Mantovani le sacaron en la línea un cabezazo con destino de gol, mientras que a Palavecino se le fue apenas por encima del travesaño un remate desde el borde del área grande. Sin embargo el empuje final no alcanzó y el Verde dejó su único punto estadístico positivo, su invicto como local.
La historia se repitió. El equipo hizo el gasto, no aprovechó su momento y chocó contra su anemia ofensiva. Atrás volvió a tener desatenciones, pocas es verdad, pero la diferencia es que los rivales no perdonan, Ituzaingó sí.
Por Julio Godoy
Fotos: Gustavo Chamorro